Que ver en Lisboa

La Catedral de Lisboa, una hermosa superviviente

En el famoso barrio de la Alfama se encuentra una de las visitas imprescindibles en la ciudad, la Catedral de Lisboa. Conocida como la Sé (que viene de sede episcopal), esta gran catedral es la iglesia más antigua de la ciudad y el único edificio importante que ha sobrevivido a los numerosos incendios y catástrofes que han asolado Lisboa, incluido el gran el terremoto de 1755. La Sé de Lisboa es una hermosa superviviente.

Aquí te dejamos nuestra galería de imágenes de la Catedral de Sé en Lisboa:

Construida en el siglo XII sobre las ruinas de una mezquita tras la conquista de la ciudad durante la Segunda Cruzada, fue conocida como Santa María la Mayor durante años hasta que en el siglo XIV se consagro como catedral de Lisboa. Su antigüedad y las reformas realizadas en diversas etapas históricas convierten a esta catedral en una amalgama de estilos donde predomina el románico aunque con evidentes influencias góticas.

Como es la catedral de Lisboa

Su fachada occidental es una de las imágenes más conocidas de la capital de Portugal. Dos altas y hermosas torres románicas le dan aspecto de fortaleza que solo queda roto por las campanas y el gran rosetón que flanquean. Todo el conjunto debe haber sido fotografiados millones de veces y es visible desde muchas partes de la ciudad.

El interior es gótico, oscuro y austero, además de contar con más de 15 capillas. Entre ellas destacan pequeños tesoros como la tumba del Caballero Lopo Fernandez, el retablo de la capilla de Bartolomeo Joanes o un nacimiento navideño de 1766 hecho a base de corcho, madera y barro.  Aunque sin duda su pieza más valiosa son las reliquias de San Vicente, el patrón de la ciudad, que además vienen acompañados de una leyenda.

Según cuentan cuando el ataúd con los restos el santo fue trasladado desde el Cabo de San Vicente hasta la catedral dos grandes cuervos negros se encargaron de acompañar el barco en todo su camino. Este es el motivo de que éstos, los cuervos y el barco, sean conocidos como los símbolos de Lisboa.

Interior de la catedral de Lisboa

Aunque, sin duda, la joya de la Sé de Lisboa es su maravilloso claustro. Al verlo por primera vez muchos afirman que se parece mucho al de la iglesia de los Jerónimos, será porque ambos comparten el estilo gótico, si bien esta es mucho más pequeña. Su pasaje sustentado bajo arcos dobles con capiteles hermosamente tallados son motivo suficiente para pagar la entrada, pero no es lo único que ofrece.

Si bien el claustro fue construido en el siglo XIV, las excavaciones arqueológicas realizadas en su interior han puesto al descubierto restos romanos, árabes y medievales, poniendo de manifiesto una vez más la gran historia que acompaña a la Catedral de Lisboa y lo bien que supieron elegir su enclave, privilegiado dentro de la ciudad.

Hermosa por dentro y por fuera, guardiana de tesoros con leyenda, la Sé de Lisboa es, sin duda, una de las grandes razones para visitar Lisboa y uno de los rincones con más encanto de La Alfama.

X

Noticias Relacionadas

NOTICIAS RELACIONADAS