Que ver en Amsterdam

Conocer Ámsterdam en dos días

Visitar Ámsterdam es una experiencia fabulosa que todo buen viajero debe vivir en alguna ocasión. Si sólo dispones de dos días, no te preocupes, porque tenemos el itinerario perfecto para ti con el que no te perderás lo mejor que conocer de esta ciudad.

Día 1, lo imprescindible

Si solo tienes dos días, te recomiendo que te despiertes temprano y comiences con el icónico Museo de Ana Frank, para evitar las aglomeraciones en la entrada. Ten en consideración que la espera para ingresar puede ser de al menos una hora.

Luego, puedes hacer una visita al Museo Histórico de Ámsterdam, uno de los secretos mejor guardados de la ciudad, el cual ofrece una excelente visión general de muchos objetos holandeses, incluidas pinturas, artefactos y modelos de la Siglo de Oro. Lo más llamativo es que se ubica en un antiguo orfanato que data del siglo XVI.

Que ver en Amsterdam

Una visita al Museo Histórico te dejará muy cerca del tranquilo y exclusivo barrio de Begijnhof. Esta pintoresca zona sigue siendo un refugio para la hermandad católica de las Beguinas. En la cara suroeste del patio de Begijnhof, en el número 34 se encuentra la casa más antigua de Amsterdam. Está construida en madera y data de principios del siglo XVI.

Después del almuerzo, puedes alquilar una bicicleta en uno de los muchos puntos destinados para ello en la ciudad. Al comenzar a pedalear te sentirás como un verdadero habitante de esta urbe, ya que Ámsterdam es una de las ciudades europeas donde más se usa la bicicleta como medio de transporte principal.

Si recorrer Ámsterdam en bicicleta es demasiado agitado para ti, ve a Waterlooplein para visitar el mercado al aire libre más divertido de Ámsterdam. A unas calles de este lugar se encuentran la Casa de Rembrandt, el Museo Judío y la Casa Museo Willet-Holthuysen. Los fanáticos de las compras deben continuar desde Waterlooplein y atravesar el río Amstel hasta la pequeña calle de Utrechtstraat, llena de interesantes boutiques y tiendas de moda.

Más tarde, puedes tomar el tranvía en Utrechtstraat, para volver a Leidseplein, el corazón del distrito comercial. Una vez allí, podrás deleitarte con su inigualable ambiente, lleno de innumerables cosas para ver y comprar.

Alternativas para el segundo día

Si te entusiasma la idea de seguir conociendo la urbe en bicicleta, puedes iniciar la jornada pedaleando hasta el área conocida como De Pijp, cerca de Stadhouderskade. Este es uno de los barrios con mayor diversidad étnica de Ámsterdam, lleno de restaurantes y cafés únicos. Es también un lugar muy concurrido por la gente local para escapar de los turistas.

Igualmente, puedes visitar otros sectores simbólicos para la identidad de la ciudad, tales como Jordaan, Rozengracht y Westerstraat. Este último ofrece un ambiente de vecindario más tranquilo que los demás.

Para el entretenimiento nocturno, Ámsterdam es el lugar ideal, repleto de bares y clubes que se mantienen abiertos hasta el amanecer. El aburrimiento no tiene cabida en esta ciudad. Sin embargo, si buscas tranquilidad durante tu estancia, también hay muchas librerías y tiendas pequeñas que se mantienen abiertas hasta altas horas de la noche, sobre todo en los barrios más concurridos de esta urbe holandesa.

Si tienes curiosidad o simplemente estás buscando entretenimiento a gran escala, puedes ir a Reguliersdwarstraat, detrás del mercado de las flores, para ver algunos de los bares gay más animados y agradables del mundo.

Si todo va según lo planeado, entonces habrás conocido Ámsterdam de la mejor manera posible en solo dos días.  

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