Fue a inicios del siglo XXI cuando Boca Juniors se ganó el corazón de miles de niños latinoamericanos. Yo fui uno de ellos. Celebré con mucha pasión los triunfos del equipo argentino en la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental, nada más y nada menos que frente al Real Madrid. Creo que desde esa época, ir a la cancha de Boca se convirtió en uno de mis sueños.








